Luján comenzó a descubrir el Don de vidente natural a partir de los 6 años cuando vivía con sus padres en una estancia en la provincia de Buenos Aires. Su mamá era una sanadora muy prestigiosa en la zona y fue ella quien lo oriento en la adolescencia para que se animara a examinar distintos casos descubriendo una precisión asombrosa en sus pronósticos. A partir de ahí es consultado por personas de todo el país y del exterior.
Lujan atiende en su propio domicilio a 65 km de la Capital Federal, en la ciudad de Cañuelas, provincia de Buenos Aires. Lo visitan innumerables cantidad de personas en busca de su videncia y sanaciones. |
Gabriela lleva varios años ejerciendo esta profesión sintiéndose cada día más satisfecha con su trabajo.
Recibida de parasicóloga, cuando conoció a Lujan que hoy es su marido, juntos transitan por el camino de la verdad y el esfuerzo. En la búsqueda hemos encontrado a través del fuego la formula exacta para convertir en cenizas cualquier tipo de maleficio. |
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